Fuimos mucho más que nada, fuimos la mentira, fuimos lo peor. Fuimos los soldados a la madrugada por esa ambición. Y ahora estoy en libertad, y ahora que puedo pensar, en no volver a ser esa misma de antes. Y que tristeza hay en la ciudad amor, sábado soleado. Y en el centro de la estatua del dolor me sentí parado. Fuimos mucho más que todos, reyes de la noche, de ésta tempestad. Si te vendí, si te robé, te traicioné, fue por uno más. Fuimos perros de la noche, oxidados en tristeza. Y querer lo que querés, sin tener que lastimar, recordando que tu amor se robó mi dignidad, olvidémonos los dos, no volvamos a empezar, ¿Para qué?