Dime donde quedo, es el extraño poder. Entrar por una ventana, y nunca salirte de mi corazón. Debo admitir que todo es muy distinto sin ti. Sigues dando vueltas en mi cabeza, dando vueltas. Que no me apaguen la luz, que necesito encontrar. Buscar en cada rincón, los pedazos del tiempo que vimos crecer. Y al fin de esto es igual, alguno debo debe llorar. Mentir por última vez, y aunque sea un poquito para revivir.