Y te condena mi celoso corazon cuando le contás tu historia, nunca conoció la gloria en cuestiones del amor. Y se que nunca se me va a olvidar tu voz, aunque pierda la memoria, con acercarse la victoria se conforma un perdedor. Y te tendre que dejar escapar, se que lo voy a lamentar, pero te digo amor que ahi que saber cuando parar. No se cuantos angeles te quieren ayudar, pero tengo la esperanza que ninguno va a poder desnudarte no de cuerpo sino de alma, disfrutar ese placer. Y la verdad no se bien a que tengo miedo, nunca fui mucho de apostar, una corazonada me dice que es hora de parar