cuando te conocí te reconocí por tus botas y mientras tomabas tequila
dejamos atrás dos almas rotas cuando te conocí
me dijiste que por mí no ibas a cambiar ibas a seguir siendo igual y
en el fondo es tan hondo mi dolor porque me voy, y no se puede cambiar de corazón como de sombrero sin haber sufrido primero y en el fondo es tan hondo mi dolor porque me voy, y no se puede cambiar
de corazón como de camisa sin perder la sonrisa.